miércoles, 26 de enero de 2011

El viaje de María

El viaje de María from nueve ojos on Vimeo.



Cuando María está con nosotros, hace del mundo un sitio mejor
, cuenta Miguel Gallardo en El viaje de María, una pequeña excursión al mundo interior de una adolescente con autismo, un viaje lleno de color, amor, creatividad y originalidad, que nace en el recorrido de unos padres que ven cómo su hija se comporta de una manera especial hasta confirmar el diagnóstico: autismo.

El cortometraje, con guión, ilustración y dirección de Miguel Gallardo, cuenta con la música de Pascal Comelade, la animación de La Pera Animación, la postproducción de Nueve Ojos, la edición y coordinación de Karin du Croo y la sonorización de Humanvoices.

martes, 11 de enero de 2011

La vida según Charles Chaplin



“He perdonado errores casi imperdonables, he intentado reemplazar a personas irreemplazables y olvidar a personas inolvidables.

He actuado por impulsos, me han decepcionado personas a las que creía incapaces de hacerlo, pero yo también he decepcionado.

He tenido a alguien entre mis brazos para protegerlo. He reído cuando no era necesario. He tenido amigos eternos.

Me han amado y no he sabido amar. He amado y también lo he sido a mi vez, pero también me han rechazado.

He gritado y saltado con tanto gozo, he vivido de amor y hecho promesas eternas, pero también me he roto el corazón, ¡tantas veces!


He llorado escuchando música o mirando fotos. He telefoneado tan sólo por escuchar una voz, y también me he enamorado de una sonrisa.

Creí que me moría por tanta nostalgia y he sentido miedo de perder a alguien muy especial, (a quien finalmente he perdido)…

¡Pero he sobrevivido! ¡Y todavía estoy vivo! Y la vida, ¡ah no me la pierdo…! Tú tampoco deberías perdértela. ¡Vive!

Lo que es realmente bueno es luchar con persuasión, abrazar la vida y vivir apasionadamente, perder con clase y vencer gracias a habernos atrevido, porque el mundo pertenece al que se atreve.

¡La vida es mucho mas como para considerarla insignificante!".


Visto en me dijeron que estabas aquí, atribuido a Charles Chaplin.

Foto, en el metro de Bruselas, estación de Houba Brugmann, verano de 2010.



miércoles, 15 de diciembre de 2010

Gracias y hasta siempre, Morente.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, Federico García Lorca.



No recuerdo la fecha exacta, el dato preciso, y sin embargo el recuerdo se mantiene fresco, persistente. Atando cabos, concluyo en que debió ser allá por el invierno del 96. Recibí la llamada de una amiga de Granada, más que invitándome, conminándome a subir a hasta allí so pena de perderme una ocasión singular, un encuentro, me pareció entonces, poco menos que imposible.

“Enrique Morente va a cantar con Lagartija Nick”, me dijo. Yo pregunté. Mucho, claro, porque aquello no terminaba de cuadrarme. Lagartija Nick era para mí entonces uno de esos grupos monumentales cuyo radio de acción quedaba limitado al pequeño universo de los iniciados -y dele cada cual a los iniciados el significado que su trayectoria le permita-.

Conocía a Antonio Arias desde su época en 091 y había tenido la suerte y el placer de hacer de puente, en la medida de mis escasas posibilidades, entre su nuevo grupo y el sello Romilar D, el encargado finalmente de poner en circulación sus primeros vinilos. Arias, Juan Codorniú, Eric Jiménez y, poco después, también Miguel Ángel Rodríguez Pareja, daban forma a una demoledora y fascinante banda en cuyo currículo figuraba ya entonces una trilogía inmensa e incendiaria -Hipnosis, Inercia y Su-, enormes discos de rock en los que la herencia punk coqueteaba con el futuro, rodajas desde las que saltaban las alucinadas profecías de Antonio -que al final nada tenían de escritura automática- para quedarse durante días dando vueltas en tu cabeza mientras la traducías al plano de la realidad. Mientras las descifrabas, vaya.

¿Que tenía aquello que ver con el flamenco? Sabía de la cercanía entre el grupo y el cantaor. Había coincidido con ellos en la presentación de aquel otro disco y proyecto multimedia dedicado a Lorca, De Granada a la Luna, y ya entonces resultaba evidente que la simpatía era mutua. “Parece que están preparando un disco juntos y van a tocar algunos de los temas”, me explicó mi amiga. En efecto: era una temeridad perdérselo.

Fue en las naves de la Feria de Muestras de Granada, en Armilla, ésas que todavía por algún tiempo acogieron el Espárrago Rock -cómo se echa de menos el Espárrago Rock, ¿verdad?-, con un público mayoritariamente no flamenco salpicado, uno por aquí, dos por allá, de escasos aficionados al cante jondo. Lagartija Nick atacó su repertorio con la rotundidad habitual hasta que llegó el momento del experimento. Subió Morente al escenario, comenzaron a tocar juntos por primera vez y… El resultado de todo aquello me desconcertó.

Hoy se da por hecho que Omega es la obra maestra que en fondo y forma sin duda es, pero quienes veníamos escarmentados de anteriores aventuras con el flamenco y el rock como protagonistas -qué desdén tan propio del punk, ¿verdad?-, albergábamos nuestras lógicas prevenciones. Omega no sólo no era un disco fácil -¿y qué?, siempre me han gustado ese tipo de retos-, sino que además se formulaba en un lenguaje nuevo, se cifraba en un código inédito para formular ese encuentro desde una perspectiva desconocida. Había que escucharlo muchas veces para entenderlo, para darse cuenta de que suponía el punto y aparte tras el que empezaba a escribirse un nuevo canon, justo como había pasado con Veneno, como había sucedido con La leyenda del tiempo, como en cierto modo volvería a pasar después a la inversa -con colaboración también del propio Morente- en La leyenda del espacio de Los Planetas.

En el caso concreto de Omega, aquello no era la consabida, cansina y vieja fusión, sino un disco de flamenco en el que el rock irrumpía propiciando momentos de intensa emoción y tensión.

La historia que vino después es de sobra conocida. La intrahistoria anterior lo es mucho menos. De la génesis del disco escribe mi compañero Jesús Arias un no menos emocionado artículo -vale la pena rastrear esa misma historia en otra narración del mismo autor, más desnuda y personal: A propósito de Omega, publicada este mismo año por la revista Litoral en su número 249, Rock español. Poesía & Imagen-. La sensación, esa extraña emoción, por su parte, se refuerza: Omega sigue siendo ese disco inagotable que hoy se escucha con congoja, a sabiendas de que el principal artífice de la reconciliación de otros como yo con el flamenco, simplemente, ya no está entre nosotros.


Artículo de Blas Fernández, en los diarios del Grupo Joly.

sábado, 11 de diciembre de 2010

No Way Through



Alrededor de Jerusalén el viaje de ambulancia promedio de un palestino es ahora casi 2 horas, frente a los 10 minutos en 2001.

En Cisjordania existen más de 600 puntos de controles militares internos y carreteras bloqueadas.

En estos puestos de control, los palestinos que necesitan atencion médica inmediata son sistemáticamente negados a pasar, negados a recibir ayuda médica para dar a luz, heridos e incluso muertos a tiros.

Esta película está dedicada a ellos.

Cortometraje de 7 minutos dirigido por Alexandra Boullion y Sheila Menon. (info)



jueves, 11 de noviembre de 2010

Tuve que dejar atrás el odio para no destruirme



Hay historias que le atragantan a uno el desayuno y la de Ernest Shujaa Graham es una de ellas. Es casi imposible pegarle un mordisco a una tostada cuando este afroamericano de 60 años, hoy jardinero en Washington DC, relata su vida, cómo sobrevivió a la pena de muerte. Ni él puede con la suya de jamón. Shujaa es hoy un hombre fuerte y frágil. Tiene la fortaleza para luchar por la "justicia social", y por eso, dice, ha venido a España. Pero al tiempo llora como un niño al recordar el día en que, tras ocho años encarcelado injustamente, supo, a través de un pequeño televisor de su minúscula celda de San Quintín, que iba a ser liberado, exonerado de todos los cargos, tres de ellos en el corredor de la muerte.
Shujaa no tuvo una infancia fácil en Lake Providence (Luisiana, EE UU). La miseria, cuenta, obligó a su madre a emigrar a South Central, Los Ángeles, dejándole atrás con su abuela. Durante cuatro años, la familia estuvo separada: "Solo tenía seis años, no podía entender por qué mi madre se marchaba. Éramos muy pobres. No teníamos baño, nos lavábamos dentro de un barreño", recuerda. Cuando su madre pudo, por fin, llevárselo a California, Shujaa empezó a meterse en problemas: "He estado en bandas y mantuve todo tipo de actividades", cuenta, sin especificar. Entró y salió con frecuencia de centros juveniles y fue encarcelado por un hurto de 40 dólares (28,87 euros).Cuando entró en prisión, no sabía leer ni escribir. Primero en la prisión de Soledad, luego en Stockton... "Recuerdo el día que entré. Me encadenaron a otro preso. Se llamaba Muhammad y tenía 45 años. Yo tenía 19. Me dijo que tenía que estudiar, leer, conocer la historia para entender lo que sucedía dentro de las paredes de la cárcel. Ahí empezó mi verdadera vida, mi educación", señala."Shujaa es el nombre que me puso un preso en 1973. Significa guerrero de los valientes. Me gusta pensar que soy un luchador", explica. Por aquella época, Graham tenía ya una fuerte conciencia política: "Me involucré en un movimiento que luchaba en prisión por la justicia social. La lucha era como en las calles, porque la cárcel es un microcosmos de la vida exterior. Muchos presos nos rebelábamos contra la brutalidad. Me convertí en diana. El 27 de noviembre de 1973, cuando un guardia de la prisión fue asesinado, yo y otro preso fuimos acusados falsamente".Ahí empezó su calvario. En 1976 fue condenado a muerte tras dos juicios, y enviado al corredor de San Quintín, una de las cárceles más duras de Norteamérica. Durante tres años, estuvo en peligro de ser asesinado. Hasta que quedó probada su inocencia, Shujaa pasó por cuatro juicios, en los cuales solo hubo un negro en el jurado, en el primero de los procesos. En 1979, llegó la noticia, la Corte Suprema del Estado de California anuló la sentencia de muerte. Pero aún tuvieron que pasar dos años hasta que fue liberado. Desde aquel día de 1981, lucha por la abolición de la pena de muerte en todo el mundo: "Sé que es posible conseguirlo. Pero llevará tiempo". La receta, dice, es "la educación".El desayuno sigue en su sitio. Shujaa apenas ha pegado un pequeño bocado a una loncha de jamón. Emocionado, se seca el sudor de su cráneo y borra las lágrimas con sus manos, al tiempo que dice: "Cuando salí estaba muy enfadado. Frustrado en realidad. Pero tuve que dejar atrás mi odio. Tenía que hacerlo para seguir adelante. Si no, ahora estaría destruido".

Visto en la contraportada de la edición impresa de El País, el 11 de Noviembre de 2010

domingo, 31 de octubre de 2010

El ladrón de caridad



1998. Sudán. Campamento de refugiados de Ajiep. Más de 100 personas mueren al día esperando una ración de arroz que llevarse a la boca. La peor y más ignorada crisis de hambre de la historia del país africano está en su punto álgido. La comunidad internacional, después de meses de desidia, consigue introducir ayuda en el país. El fotógrafo británico Tom Stodart acompaña a una unidad de Médicos sin Fronteras hasta el campamento. Allí, en una de las interminables colas para recibir la caridad, capta la imagen de un niño lisiado mirando desconsoladamente a un adulto con una bolsa de cereales. La fotografía no cuenta que, cinco segundos antes, ese adulto había arrancado la bolsa de las manos del pequeño. El fotógrafo fue acusado de pasividad, recordando tristemente la historia de otra trágica fotografía. Fuente, 2.

Tomado de Kurioso, premio Bitácoras 2010 al mejor blog cultural y al mejor microblogger.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Com conocí a tu padre


TEASER "COMO CONOCÍ A TU PADRE" from Morituri on Vimeo.



"Como conocí a tu padre", cortometraje protagonizado por Irene Anula e Iñaki Ardanaz y escrito y dirigido por Álex Montoya en 2008, con mas de 60 premios y seleccionado en Sundance.