miércoles, 11 de enero de 2012

El negro

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja. De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países. De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro. Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella. Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.
Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".

sábado, 31 de diciembre de 2011

last year



Con todos los deseos de que el año 2012 sea un buen año, mejor que este último.

Lucie Silvas, last year de su álbum "The same side", de 2006.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Rolling in the deep



Versión de Rolling in the deep, de Adele, por Vazquez Sounds, grupo musical formado por tres hermanos mexicanos. Son Abelardo (15 años) que toca piano, guitarra y bajo, Gustavo (13) batería y Angie, voz (10).

lunes, 12 de diciembre de 2011

Gratitud

"Le preguntaron a un día a una beduina a cuál de sus hijos quería más. Ella contestó: al enfermo hsta que se cure; al pequeño hasta que crezca, al viajero hasta que vuelva".

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La inspiración te debe pillar trabajando

"Cuando yo era pequeño mi madre me decía: Si te haces soldado llegarás a general, si te haces cura, llegarás a ser Papa. En cambio de todo eso decidí ser pintor y me convertí en Picasso."

Pablo Ruiz Picasso, nacido en Málaga (Andalucía) en 1881, está considerado el artista mas representativo del siglo XX, y junto a Miguel Ángel Buonarroti la persona que mas ha influido en el arte mundial. Se consideró comunista hasta el día de su muerte, ocurrida en Mougins (Francia) en 1973.

Foto: Gjon Mili, para la revista LIFE (galería). Visto en Gran Angular (.)




miércoles, 23 de noviembre de 2011

Her morning elegance


"Her Morning Elegance", de el album "The Opposite Side of the Sea" de Oren Lavie.

Video dirigido por Orel Lavie, Yuhal y Merav Nathan, con fotografía de Eyal Landesman y con Shir Shomron de actriz.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Débil

Natsumi Hayashi publica fotos en su blog "yowayowa camera woman diary". Sus autorretratos son casi siempre “levitando” y nos explica que yowayowa significa “débil” en japonés. Utiliza el autodisparador al tiempo máximo que es de 10 segundos, se coloca en el lugar elegido mientras observa el indicador rojo del autodisparador que parpadea, y entonces salta guiándose por la intuición. Comprueba el resultado y repite hasta quedar satisfecha.

Visto en el blog de Paco Elvira (aquí)